La madera
preservada más empleada en nuestro país es la de pino, que se usa protegida
de la lluvia o a la intemperie. La madera preservada por el sistema a presión
por medio de autoclaves
no es tóxica, asegurando
un tratamiento limpio, efectivo y durable. Emplea sales disueltas en
agua, como las de Boro y Cobre-Cromo-Arsénico. Ambas son empleadas en todo el
mundo y están normadas por organismos públicos y privados nacionales e internacionales.
También ofrecemos bambú preservado.
De acuerdo al servicio al cual se destina la madera dentro de una estructura,
SEQUOIA ofrece la
madera tratada, en función del
riesgo al que estará sujeta, considerando las normas nacionales, internacionales
y la experiencia en el campo:
MADERA PRESERVADA CON SALES HIDROSOLUBLES DE BORO.
El tratamiento es permanente (en el caso de Boro la garantía es al menos de
35 años). Esta preservación es para madera que está bajo cubierta y se nombra
de "bajo riesgo", la protege contra el daño por insectos como termitas, lyctus
y otros. Además tiene la gran ventaja de no cambiar el color y apariencia de
la madera.
MADERA PRESERVADA CON SALES HIDROSOLUBLES
DE CCA. La madera expuesta a la intemperie es "alto riesgo", en estos
casos, además de insectos, también puede ser deteriorada por hongos que causan
la pudrición. El preservador empleado para impregnar la madera es las sales
CCA ( cobre, cromo y arsénico) éstas son hidrosolubles y se fijan en forma permanente,
en todo tipo de maderas. Este preservador protege a la madera en contra del
ataque causado por hongos e insectos degradadores de ésta. La retención aplicada
es de 0.60 lbs/pie3. El preservador CCA, está aceptado por las siguientes normas:
NORMAS *AWPA American Wood Preservers Association *Dirección General de Normas
(D.G.N.) de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (NOM- C-322-1981